HABÍA UNA VEZ UN ESTEREOTIPO DE GÉNERO QUE... Por: Alejandra Buggs Lomelí “Soñar con que un príncipe azul nos rescate a las mujeres, puede ser peligroso para nuestras emociones y arruinar nuestras vidas” La mayoría de las mujeres cuando éramos niñas leímos o nos leyeron algún cuento de hadas o princesas. Si bien los cuentos se convierten en lecturas que permiten y fomentan el desarrollo de nuestra imaginación, también a través de ellos se transmiten de manera sutil estereotipos sobre mujeres y hombres con atributos claros, definidos y muy específicos. Definamos a los estereotipos de género como el conjunto de actitudes, creencias, prejuicios e ideas preconcebidas que la sociedad tiene sobre las pautas culturales y sociales de los sexos, impuestas desde tiempos inmemoriales y que van pasando de generación en generación. Por ejemplo, de los hombres la sociedad espera que sean trabajadores, inteligentes, fuertes, que no lloren o expresen sus miedos, jefes de familia, proveedores...